Valheim
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A battle-slain warrior, the Valkyries have ferried your soul to Valheim, the tenth Norse world. Besieged by creatures of chaos and ancient enemies of the gods, you are the newest custodian of the primordial purgatory, tasked with slaying Odin’s ancient rivals and bringing order to Valheim. Your trials begin at the disarmingly peaceful centre of Valheim, but the gods reward the brave and glory awaits. Venture forth through imposing forests and snow-capped mountains, explore and harvest more valuable materials to craft deadlier weapons, sturdier armor, viking strongholds and outposts. Build a mighty longship and sail the great oceans in search of exotic lands … but be wary of sailing too far… Key features: Huge procedurally-generated world – explore and inhabit mystical lands, from mysteriousforests to imposing snow-topped mountain ranges and stunning meadows, complete with their own creatures of legend to battle and wildlife to hunt. Co-op PvE (2-10 players) – – Whether you want to brave the lands alone or venture with trusted allies, Valheim supports independent, player-hosted servers and unlimited world creation. We recommend playing co-op with 3-5 players. Punishing dodge & block based combat system with a wide range of weapons Build & sail ships – from flimsy rafts to imposing warships, build legendary vessels to conquer the seas and discover new lands.
josesilva19651965 0
Será a minha primeira experiência do momento não posso dizer muito sobre o jogo
Steam User 114
Gran juego, llevo varias horas solo escuchando la musica y construyendo, pero ojala tuviera amigos para poder jugar igual :,v
Steam User 54
es un juego muy inclusivo, tengo de compañeros un gay, un negro y 3 retrasados.
muy recomendado.
Steam User 52
Hay juegos de supervivencia que intentan impresionarte con cientos de sistemas, árboles de habilidades interminables y mecánicas tan complejas que necesitas una guía antes de empezar.
Valheim toma el camino contrario.
Su gran virtud es la sencillez.
No porque sea un juego simple, sino porque entiende perfectamente qué elementos necesita para mantenerte enganchado y cuáles puede dejar fuera.
El resultado es una aventura que parece humilde a primera vista, pero que tiene una capacidad extraordinaria para absorberte durante decenas o incluso cientos de horas.
Un juego que no necesita complicarse
Cuando empiezas en Valheim, todo parece bastante básico.
Cortas árboles.
Construyes una cabaña.
Cazas jabalíes.
Fabricas herramientas.
Poco más.
No hay enormes cinemáticas ni historias épicas empujándote constantemente hacia adelante.
Simplemente existes en un mundo inspirado en la mitología nórdica y poco a poco empiezas a construir tu lugar dentro de él.
Y funciona.
Porque cada mejora tiene sentido.
Cada nuevo material importa.
Cada herramienta que consigues representa un avance tangible.
Nunca tienes la sensación de estar desbloqueando sistemas porque sí.
Todo está integrado de forma natural en la progresión.
La sensación constante de vulnerabilidad
Lo que más me gusta de Valheim es algo que muchos juegos pierden demasiado rápido: el sentimiento de indefensión.
Durante muchísimas horas sigues sintiéndote vulnerable.
Los bosques oscuros siguen siendo peligrosos.
Las montañas siguen imponiendo respeto.
Las llanuras pueden convertir un paseo tranquilo en un desastre absoluto.
Incluso cuando llevas una buena armadura nunca llegas a sentirte completamente seguro.
Y eso es fundamental para que la exploración siga siendo emocionante.
El verdadero protagonista: el viaje en barco
Si tuviera que elegir un único elemento que define Valheim, sería la navegación.
No los combates.
No la construcción.
No los jefes.
Los barcos.
Porque es ahí donde el juego alcanza algo muy especial.
Pocas experiencias en los videojuegos modernos transmiten tan bien la mezcla de emoción y nerviosismo que produce alejarse de casa.
Subes a tu barco.
Miras el horizonte.
No sabes exactamente qué hay más allá.
Quizá una nueva isla llena de recursos.
Quizá una costa perfecta para establecer una base.
Quizá una criatura capaz de destruirte en segundos.
Y entonces comienzas a navegar.
El océano parece infinito.
La niebla cubre el horizonte.
Las tormentas aparecen de repente.
Las olas golpean el casco.
Y por unos momentos vuelves a sentir algo que muchos juegos han olvidado transmitir:
la aventura auténtica.
Descubrir nuevos biomas nunca deja de emocionar
La primera vez que ves un nuevo bioma desde la cubierta de un barco ocurre algo mágico.
Empiezas a distinguir siluetas desconocidas.
Bosques extraños.
Montañas lejanas.
Territorios que todavía no comprendes.
Y automáticamente aparece una mezcla de curiosidad y preocupación.
Porque sabes que allí hay cosas que necesitas.
Pero también sabes que probablemente hay algo capaz de matarte.
Esa tensión convierte cada expedición en una pequeña historia personal.
No importa si el viaje dura diez minutos o dos horas.
Siempre existe la posibilidad de que ocurra algo inesperado.
Una estética humilde pero encantadora
Técnicamente Valheim no compite con los grandes presupuestos de la industria.
Sus modelos son relativamente sencillos y sus texturas bastante modestas.
Sin embargo, posee una dirección artística extraordinaria.
Los amaneceres sobre el mar.
Los rayos de luz atravesando los bosques.
La niebla cubriendo una costa desconocida.
Las tormentas en mitad del océano.
Todo contribuye a crear una atmósfera increíblemente acogedora y melancólica.
Es uno de esos juegos que demuestra que la belleza no depende exclusivamente de la cantidad de polígonos.
Lo mejor
Exploración constantemente emocionante.
Navegación memorable.
Sensación de aventura muy difícil de encontrar en otros juegos.
Construcción accesible pero profunda.
Progresión sencilla y satisfactoria.
Excelente equilibrio entre comodidad y supervivencia.
Lo menos bueno
Algunos trayectos largos pueden resultar repetitivos.
El combate cumple, pero no es el punto fuerte del juego.
Parte del contenido avanzado puede requerir bastante tiempo de preparación.
Valoración final
Valheim no intenta reinventar el género de supervivencia. Tampoco busca impresionar con sistemas innecesariamente complejos.
Su éxito nace de algo mucho más difícil de conseguir: hacer que la aventura vuelva a sentirse aventura.
Cada nueva isla, cada travesía marítima y cada expedición a territorios desconocidos recuperan una sensación que muchos videojuegos modernos han perdido: la emoción de no saber qué te espera al otro lado del horizonte.
Y cuando estás solo en un drakkar, con el viento empujando las velas mientras una costa desconocida emerge lentamente entre la niebla, entiendes por qué Valheim ha conquistado a tantos jugadores.
No es un mundo que te haga sentir poderoso.
Es un mundo que te hace sentir pequeño.
Y precisamente por eso resulta tan fascinante.
Steam User 37
Grandioso! He talado 16 robles seguidos con la ilusión de construir un glorioso salón de hidromiel, y en un giro macabro del destino, el último árbol cayó sobre mi cabeza. Gracias Odín
Steam User 22
Valheim es ese juego en el que entras pensando: “voy a hacerme una cabañita y me voy”.
Tres horas después tienes una casa de dos plantas, un almacén organizado por materiales, un barco aparcado en la puerta y estás discutiendo contigo mismo porque el tejado no queda simétrico.
Y ahí está su magia.
Valheim no necesita llevarte de la mano cada cinco minutos. Te suelta en un mundo enorme, te da cuatro herramientas y básicamente te dice: “búscate la vida, vikingo”.
Exploras, cazas, construyes, mejoras equipo, navegas, descubres nuevos biomas y, cuando empiezas a sentirte poderoso, aparece alguna criatura para recordarte que sigues siendo un señor en calzoncillos con un hacha.
La progresión está muy bien medida. Cada nuevo material abre posibilidades, cada expedición tiene ese pequeño punto de riesgo y cada jefe se convierte en una excusa perfecta para pasar otras diez horas preparando cosas que probablemente no necesitabas tanto.
Pero lo mejor no son los jefes.
Lo mejor son esas historias que el juego no escribe por ti: perder el barco, intentar recuperar tus cosas desnudo, construir una fortaleza absurda en mitad de ninguna parte o salir “cinco minutos a por madera” y volver una hora después desde otro continente.
Después de años creciendo en acceso anticipado, Valheim 1.0 se siente como la versión definitiva de una idea que ya era buenísima desde el principio.
No es un juego perfecto. A veces es lento, a veces es cruel y a veces construir exactamente lo que tienes en la cabeza requiere la paciencia de un monje tibetano.
Pero también es de esos juegos en los que miras el reloj y dices:
“¿Cómo que son las dos de la mañana?”
Y eso, para mí, suele ser una magnífica señal.
Muy recomendado.
Ahora, si me disculpáis, he salido a buscar 20 de madera y llevo desaparecido tres días.
Steam User 24
Zarpen al océano con sus camaradas y pongan la dificultad de combate al máximo, lo demás personalizado a gusto del team y 400h+ de juego garantizadas. Queen nos tomó 6 horas de combate (La run de victoria), y como 2 meses de búsqueda. Llevamos en la misma partida 2 años. Día 880 y contando in-game. Esperando el norte profundo mientras limpiamos las 20 fortalezas de Ashlands.
Steam User 21
Fui al pantano de paseo en mi bote y perdí todo porque apareció una cosa negra gigante con tentáculos y me mató de un solo golpe, tuve que volver con una balsa y mi armadura de repuesto. Volví a perder todo. Muy buen juego 10 de 10.