My Coworker is an Idiot
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You are a new employee at a glass company. Your task is to deliver glass to a construction site. It’s a tough job, but luckily your coworker Steve is here to help. What could go wrong?
This is a small hilarious game. There are 10 levels for you to play. Your goal is to deliver glass to a client. You can do it with an AI coworker. Or you can play with a friend.
Steam User 1
Juego de menos de una hora para jugar con tu idiota favorito. Se me bugueaba al comienzo, pantalla negra, pero se arregló solo
Steam User 0
Me gusto el videojuego, entretenido y facil para jugar en parejas, facil de entender y misiones que no son imposibles para alguien que nunca ha jugado algo, me hubiera gustado que tuviera más misiones, espero añadan más
Steam User 0
Recomedado es buenisimo, lo unico que no me gustó fue la duració es muy corto, en poco menos de 20 minutos ya lo terminamos con mi amigo pero hey, las risas no faltaron
Steam User 1
Está bien, pero le falta más dificultad, sonidos ambientales y personalización de personajes. Algo para trollear aún más al compañero. Yo pongo lo recomiendo porque por un precio bajísimo se puede disfrutar de este juego, pero lo reembolso porque fueron 18 minutos de juego y 5 estuve afk. Muy fácil. Mejoren el juego y lo compro, tiene potencial.
Steam User 0
Vuelvo a escribir. No por gusto, sino por necesidad. La necesidad de depositar en las palabras el peso de una ausencia que todavía me resulta incomprensible. Escribo porque el dolor de verte partir exige una forma, un refugio, una materia sobre la cual descansar antes de convertirse en recuerdo.
Las horas que compartimos riendo, llorando, discutiendo; los momentos que nos acercaron y aquellos que nos empujaron lentamente hacia la distancia, parecen ahora replegarse sobre sí mismos hasta condensarse en una sola certeza: haber vivido una de las experiencias más significativas que me ha tocado atravesar. Fuiste, en esencia, el origen de muchas de mis tristezas y de mis alegrías, de mis enojos y de mis arrepentimientos. Me obligaste a contemplar la vida desde una perspectiva más humana. Me enseñaste que la fortaleza no siempre consiste en resistir, sino también en permitirse quebrarse. Me mostraste que existe una dignidad profunda en apoyarse en otro ser humano y en encontrar valor incluso en las lágrimas.
Los anhelos y promesas que alguna vez imaginamos ya no son más que vestigios de una posibilidad inconclusa. Fragmentos de un porvenir incierto que parecía tan cercano como inalcanzable. Bastó apenas un descuido para que olvidáramos aquello que nos había unido la primera vez, y lo que antes era impulso terminó convirtiéndose en distancia. Hoy sólo permanece el eco de aquello que alguna vez nos llevó a tomarnos de la mano y caminar en la misma dirección.
Ahora existimos apenas por casualidad dentro de nuestras respectivas vidas. Tan extraños como el día en que nos conocimos y, sin embargo, separados por una distancia que sólo la fatalidad parece capaz de imponer. Tu ausencia me resulta tan irreal que todavía escribo como si permanecieras aquí, a mi lado. Como si aún pudiera percibir la tibieza de tu piel o reconocer tu perfume suspendido en algún rincón de la memoria. Son sensaciones que el tiempo no logra arrancar de inmediato; permanecen grabadas en lugares donde la razón tarda mucho más en llegar.
Mientras tanto, la conciencia avanza lentamente sobre los restos de aquello que alguna vez soñamos. Va erosionando, con una paciencia inexorable, la desesperación de un pensamiento que todavía intenta aferrarse un instante más a lo que fue. Ya no queda nada por discutir, nada por reclamar, nada por celebrar ni nada por lamentar. Sólo nos resta observar cómo la esencia de algo que alguna vez nos sostuvo se va disolviendo poco a poco en el curso inevitable del tiempo.
Pero no todo desemboca en la tragedia. El resentimiento que hoy nos obliga a alejarnos terminará, tarde o temprano, transformándose en nostalgia. No todo lo vivido fue en vano. Si nuestros caminos llegaron a cruzarse fue porque, de alguna manera, nos necesitábamos. Necesitábamos la presencia del otro, sus palabras, sus certezas y sus errores. Necesitábamos incluso aquellas diferencias que tantas veces nos hirieron, porque también ellas moldearon la persona que somos ahora.
Quizá nos apresuramos al intentar asegurarnos un futuro que jamás nos fue prometido. Tal vez confundimos la intensidad del presente con la garantía de la eternidad. Sólo disponíamos de una breve pausa para compartir nuestras existencias, no de la totalidad de nuestros destinos. Fuimos lo suficientemente humanos como para creer que podíamos decidirlo todo, ignorando que algunas historias no están destinadas a durar, sino simplemente a suceder.
Y, aun así, no me arrepiento de nada. Prefiero cargar con la amargura de una historia interrumpida antes que enfrentar el vacío de una vida en la que esa historia jamás hubiera existido. Ya habrá tiempo para imaginar todo aquello que no pudo ser. La memoria se encargará de completar, una y otra vez, las escenas inconclusas que dejamos atrás.
Nuestros caminos continuarán avanzando por separado. Quizá nunca vuelvan a converger. Sin embargo, mis pasos conservarán para siempre la huella de aquellos tramos que alguna vez recorrimos juntos. Y tal vez, cuando el tiempo haya terminado de suavizar los bordes de este dolor, pueda mirar hacia atrás y comprender que aquel breve suspiro de eternidad que compartimos realmente valió la pena.
Lo que más me entristece ahora no es la distancia ni el silencio, sino la idea de haberte convertido en alguien que te inspira enojo. Me duele pensar que, después de todo lo vivido, puedas verme como un adversario cuando yo todavía soy incapaz de recordarte sin afecto. Porque incluso entre las ruinas de lo que fuimos, sigo encontrando motivos para guardarte cariño. No con la esperanza de recuperar lo perdido, sino con la gratitud de haber compartido una parte de la vida contigo. Tal vez sea ésa la última paradoja del amor: aceptar que alguien puede marcharse de nuestro lado y, aun así, conservar un lugar irrenunciable dentro de nosotros.
Por ahora, sólo queda permitir que las lágrimas recorran los senderos que la tristeza les ha reservado.
Steam User 0
Excelente juego para jugarlo con amigos 5/5 ⭐
Steam User 0
Seria bueno más niveles